Empezaremos analizando uno de los juegos más populares del siglo XXI: New Super Mario Bros.
Este videojuego publicado por Nintendo se basa en que Mario y la Princesa Peach dan un paseo juntos por el reino, pero en mitad del camino, un desastre ocurre en el castillo y cuando Mario va a ver qué sucede, Bowser junior aprovecha para secuestrar a la princesa, por lo que a lo largo del juego, el protagonista tiene que recorrer ocho mundos distintos y luchar contra monstruos para rescatar a Peach.
El machismo en este juego es bastante evidente en la actualidad, puesto que sigue el mismo patrón que muchos otros juegos ya han seguido antes: la mujer está en apuros y el hombre debe salvarla.
Da por hecho que la mujer, en este caso la princesa, no es capaz de defenderse sola durante todo el tiempo que emplea Mario en buscarla. Su papel es totalmente pasivo en la historia puesto que se limita a ser el premio final (un beso suyo). En ningún momento hace ademán de luchar contra su secuestrador y simplemente espera a ser rescatada.
Si estudiamos su vestimenta sigue los cánones de belleza antiguos: ojos grandes azulados, cabello largo rubio, complexión delgada pero marcando caderas anchas y caucásica. Además usa un vestido rosado que le cubre hasta los pies. Sin embargo, pese a tener un físico femenino cabe destacar que es mucho más alta que el hombre.
En mi opinión, Peach puede ser más que una simple espectadora y contraatacar para defenderse ella misma sin necesidad de esperar a que una figura masculina la salve. Su fuerza e ingenio para escapar están muy infravalorados y da la sensación de que ni se molestó en pensar cómo huir, solo esperar a que su amado la salve para dar un toque "romántico" al final del juego.


Comentarios
Publicar un comentario