Dragon Crown es uno de los videojuegos más sexistas que existe. Publicado en 2013, este juego se desarrolla en un mundo medieval con magia y espadas donde puedes viajar a diversos entornos para luchar.
Existen diversos personajes con distintas fortalezas y debilidades con estilos de lucha únicos, por lo que cada jugador emplea aquel que se asemeje más a su modo de juego y potenciarlo. Cabe destacar que, por lo general en los juegos de rol, las mujeres son ágiles mientras que los hombres son fuertes. Pese a que esta diferencia biológicamente es real, no es tan descomunal como la hacen ver, encontrando mujeres con un 10 de agilidad y 2 de fortaleza y hombres con fuerza 15 y agilidad 5.
Sin embargo, lo más característico es lo que se mencionó con anterioridad: el sexismo. Se puede observar la vestimenta que emplea cada personaje habiendo una diferencia desproporcionada entre ambos géneros: los hombres usan armaduras enormes que cubren prácticamente todo su cuerpo, mientras que las mujeres usan bikinis o vestidos muy ajustados y escotados que marcan sus atributos.
vs
Es bastante irónico que en un combate las mujeres van completamente desprotegidas cuando deberían estar a la par con los hombres con armaduras de acero que protejan todo su cuerpo, pero claro, si las usasen no se podría ver sus pechos voluminosos y cintura de avispa, por lo que su papel es deleitar a los jugadores con su físico durante la justa. Aunque cabe destacar que aquí las mujeres pueden pelear, no como en el caso del New Super Mario Bros donde sólo el hombre podía luchar.



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